Una novela documental y cinematográfica sobre Francisco Umbral. Sobre el escritor y el personaje. Sobre la persona y su alma. Umbral llega al café Gijón en Madrid dispuesto a mostrar quien es. Al País de los Escritores Selectos. La noche y el día se hacen sus aliados. Su semblante serio. Su bufanda y su cuello de cisne alto. Sus gafas de culo de vaso. Su pelo lacio. Se crea a sí mismo. Pero donde acaba el personaje empieza el escritor. Y deja su sombra en sus libros. Doscientas novelas, miles de artículos. En los que ser merecedor de que te nombre en su columna del periódico el snob, el dandy, es que te ilumine el foco de la popularidad.

Umbral era la palabra escrita, el silencio interno, las declaraciones con ingenio y tino. En lo profundo de su corazón puede que no se conociera ni él mismo. Por eso escribía, según él, siempre sobre sí mismo y lo que le rodeaba. Para llegar a su interior mientras su exterior reflejaba un tipo serio, en algunas ocasiones taciturno, inteligente e ingenioso, solitario, y totalmente entregado a la escritura, a la literatura, a los libros.

Charlie Arnaiz y Alberto Ortega, después de un exhaustivo trabajo de documentación y cariño, elaboran este documental sentido. Narrativamente perfecto, con el ritmo apropiado y unas imágenes impactantes para que no decaiga el interés y descubramos lo que estaba escondido en este escritor al que no se le ha hecho suficiente justicia.  Archivos sonoros y visuales y fotogramas de literaria belleza emocionan, sorprenden, hacen que comprendamos a este periodista y escritor, todo en uno.

Memorias y diarios, novelas y chascarrillos de columna, entrevistas y artículos, Francisco Umbral se mantiene, de esta manera, vivo.

Aitana Sánchez-Gijón pone la voz de algunos de los pasajes más bellos de sus libros. Y nos lo cuentan, María España, su mujer, Raúl del Pozo, Rosa Montero, Manuel Vicent, Ángel Antonio Herrera, Manuel Jabois, Juan Cruz, Antonio Lucas,… e incluso El Pincho, su hijo, que marcó su libro más desgarrado, poético y personal, Mortal y Rosa, “donde el amor inventa su infinito”.

Revivimos a Umbral a través de este extraordinario documental, su paz y su vida dolorosa o, al menos, no regalada, su tristeza y su personalidad mediática, la Anatomía de un Dandy, al que fue El hijo de Greta Garbo, el recuerdo de alguien que inundó con sus escritos La escritura perpetua, Los suspiros de España, Los amores diurnos, y que decía: “No creáis nada de lo que diga, nada de lo que escriba, soy un farsante”.

Anatomía de un dandy

También puede interesarte:

Bitnami