La vida es eterna en cinco minutos, cantaba una canción. En cinco minutos pueden pasar grandes cosas, cosas anodinas, o que no ocurra absolutamente nada. La cuestión es cómo vivimos esos cinco minutos. Cinco minutos que pueden pasar muy rápidos o muy lentos, que puede que recordemos toda una vida o que sean como otros tantos de miles de cinco minutos de nuestra vida.

Cinco minutos pasan como si fuera una hora y media en Entre ella y yo. Y se nos hace tan corto como si esa hora y media fueran cinco minutos reales.

Por algo, además, que puede resultar, también, muy normal, cotidiano o, por el contrario, suficientemente extraordinario para que la imaginación se desborde, para que veamos un futuro imaginado según nuestros propios miedos, circunstancias, deseos, perspectivas.

Algo tan nimio, en apariencia, como hacerse un test de embarazo para saber si esa vida venidera nos cambiará la vida, nos la mejorará o nos llevará al abismo. Por algo que puede interponerse Entre ella y yo, que puede perturbar nuestra existencia, o que puede enriquecerla. Pablo Mir es el autor, que entrega un texto cargado de humor, de frescura, de guiños, de realidad, de angustia, de dudas, de imaginación, de actualidad.

Dirige la obra Zenón Recalde, con la ternura necesaria y la sensibilidad de quien trabaja en la creatividad, entre las ilusiones y las decepciones.

Melani Olivares y Carlos Chamarro están acoplados tan perfectamente que los comprendemos, nos solidarizamos con ellos, no nos parecen exageradas las situaciones que salen de sus temores.

Una comedia divertida de la que se pueden sacar, también, otras lecturas. La de la maternidad/paternidad en edades ya más o menos avanzadas, la de la falta de natalidad en estos tiempos de vorágine y competición, la de las relaciones de pareja, de la responsabilidad ante la maternidad/paternidad, la del cambio de costumbres y actividades cuando se tiene un hijo, la de si realmente sabemos ser padres e, incluso, si sabemos ejercer de hijos.

El caso es que pasas una hora y media como si fueran cinco minutos, o cinco minutos que compartimos divertidos durante una hora y media.

Bitnami