…”Y muchas soluciones para vivir felices juntos”, reza el subtítulo del espectáculo y el libro que se comercializará en librerías a partir del día 23 de enero.

Es decir, que parece que esto va en serio, aunque se interprete con humor y mucho salero. ¿Son sendos monólogos o terapia de grupo? Como lo llaman ellas, Patricia Ramírez y Silvia Congost, ¿binólogos o diálogo expositivo?

Soluciones para vivir (felices) juntos. Lo que implica que previamente hay o ha habido problemas. Natural. La convivencia, sea de quien sea y con quien sea, nunca es fácil. Ni fácil ni feliz. Porque las personas no son sencillas de entender y porque la felicidad nunca es continua. De ahí que estas dos psicólogas en roles de actrices nos intenten ayudar de forma optimista.

Lo tienen todo bien estudiado y delimitado como mujeres de ciencia, y ensayado como buenas artistas. Ponen simpatía, desparpajo, claridad, y rigurosidad a través de ejemplos conocidos y experimentados. También creatividad y ritmo, y un guion bien estructurado.

Diez maneras de cargarte tu relación de pareja, es decir, no son consejos para que hagas, sino para no deshacer lo que ya se tenía.

Como es natural, comienzan con el estereotipo de las diferencias entre mujeres y hombres, y viceversa. Así, pasito a paso, van desgranando las posibles causas por las que las parejas acuden a un gabinete de psicología para ver si les solucionan las fricciones y diatribas. Nos hablan y nos ejemplarizan con el primer enamoramiento donde todo es del color del que el otro mira. Pero de ahí a la dejadez hay un pequeño paso, todo porque muchas veces nos ponen límites o los ponemos sin ser demasiado conscientes de lo que se puede venir encima.

Pasan por otros puntos, la comunicación, que no es lo mismo que el entendimiento, y la diferencia entre lo que se dice y lo que se debería, para ello nos sacan a colación un simple transistor que es el traductor de Silvia, que dirá verdades y las cosas con la claridad del día.

Después, asumir las responsabilidades, cada uno las suyas, que aquí no se toma partido ni por él ni por ella, ni por los tíos ni por las tías.

Otro de los peligros los celos, el control de las acciones de la pareja y, por supuesto, el sexo, no queda nada a la deriva. Y lo que nunca, nunca se puede pretender es intentar cambiar al otro porque perderá su esencia infinita.

De esta forma, nos avisan. Pero lo hacen con humor y, al mismo tiempo, con osadía. No destruyas tu relación y, si lo haces, que no se convierta en pesadilla, nos vienen a decir. Para ello es importante ponerse a cantar y bailar, que muchas canciones son parte de nuestra vida.

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