Los tres juicios a Óscar Wilde

No se puede juzgar al amor. Hundirse en el tembloroso ovillo de los sentimientos. Aunque se puede volver oscuridad la luminosidad de una relación sincera. Se empeñan en poner en blanco y negro lo que conlleva todos los colores del arco iris. Y no se salva ni el mayor poeta del siglo XIX. Óscar Wilde.

Grave indecencia. Gross indecency. Moises Kaufman recoge en este texto un teatro documento de las declaraciones de los juicios a los que tuvo que someterse el escritor y otros poemas y cartas de Óscar Wilde. Ahí se esgrimen calumnias, amoralidad, sodomía, intolerancia sexual, el dolor de la incomprensión, los sueños congelados, silencios sin besos, amenazas, condenas, envidias, soledad, amor, poesía.

gross indecency

Gabriel Olivares se encarga de darle forma a esta apasionante y apasionada historia, donde el protagonista es toda la compañía, aunque uno solo encarne el personaje de Wilde. Hay una coordinación y un ritmo más allá del movimiento, más allá de las palabras, más allá del proceso judicial.

Estampas fijas, personajes que se necesitan unos a otros, imágenes, la música,… Olivares pone en marcha toda su sabiduría, la maquinaria del método de creación donde todos participan, la técnica de los “diferentes puntos de vista”, los personajes están en todo momento conectados, lo que sucede en el espacio lo asimilan, lo que le ocurre a uno de los intérpretes todos intervienen con acciones y expresión, tomando conciencia colectiva.

Y nos entregan una emocionante puesta en escena, que no pierde intensidad en ningún momento. Al contrario, va ganando en expresividad, en sensibilidad emocional y física. Se desgranan las penalidades de Los tres juicios a Óscar Wilde a los que tuvo que someterse para acabar condenado por “indecencia”, por amor, por poesía.

Como hemos dicho, es una labor grupal y de equipo, donde no sería relevante destacar ni mencionar a ningún actor/actriz en concreto, si bien el personaje principal que corre a cargo de Javier Martín, y el de su amante Alfred Douglas, Asier Iturriaga, junto con otros ocho forman un elenco excepcional de magníficas interpretaciones.

En Carabanchel, con el Espacio El Gallinero, donde se han asentado hace poco tiempo, Teatro Lab seguirá investigando, formando a jóvenes que quieran adentrarse en el mundo escénico, profesionales que quieran experimentar otros métodos de interpretación y de búsqueda del hecho teatral. Y nosotros podremos disfrutar de estos trabajos para solaz de nuestro conocimiento, nuestra cultura, nuestro entretenimiento, nuestra pasión por el teatro que se acrecienta con estos montajes.

Cuando necesite ver teatro, me acerco.

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