Un Tonto En Una Caja, o dos o los que hagan falta

Alberto Morate

Nada más entrar, y según un criterio muy personal de quien revisa las entradas, te asignan una categoría: Pequeño, Grande o Notable.

Así ocurre también en nuestra sociedad. Si bien más por una cuestión de azar de donde naces que de manufacturación superior. Si te toca vivir en la pobreza, ganarse el pan con el sudor de la frente, o poder estudiar, emprender negocios y proyectos, o vivir del cuento porque te respaldan tus ancestros, es una cuestión de suerte. Ahora bien, ese destino ya no es el de las antiguas tragedias griegas cuyos protagonistas no podían hacer nada por evitarlo. Con esfuerzo, inteligencia, estratagema, trabajo, interés, vocación y, ¿por qué no?, algo de suerte, puedes hacer que tu futuro se parezca un poco a lo que quieres o deseas.


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