FRIDA, huesos rotos

Alberto Morate

Frida multiplicada por ocho. Frida viento. Frida movimiento. Frida baile, Frida canción, Frida boleros.

Frida a pecho descubierto. Frida niña, Frida universo. Frida autorretratos, Frida sufrimiento.

Frida y Diego. Caminar de quebrantos y lamentos. No se pueden dar grandes pasos con tan solo una pierna, pero se puede llegar muy lejos. Así lo demostró Frida Kahlo en todo momento. “Pies para qué los quiero si tengo alas pa’volar”.

Eso hacen El Curro DT y Marcela Aguilar. Vuelan, bailan, pelean, se buscan, se encuentran, se quedan estáticos. Se visten, se desnudan, nos cuentan un cuento. Partes biográficas de esta mexicana que sufrió, pero no quiso hacerlo en silencio. Frida encuentro consigo misma. Frida expuesta y vulnerable, Frida misterio.

Su vida pasa en un instante. Es una vida de escenario y huesos rotos. Y la compañía asume todos los riesgos. En un juego simbólico y etéreo, se contorsionan y nos recitan los versos de Frida, y la recomponen y la traen con todos sus iconos. Agrupándose todos, en la reivindicación final, alzando con valor su recuerdo, por la internacional Frida Khalo, para que no se nos vaya a olvidar.