Flamenco Villa Rosa

Alberto Morate

Ya el espacio nos dice un lugar con encanto, entrañable, acogedor, podría decirse que mágico. Azulejos maravillosos dentro y fuera, artesonado, un escenario esperando. Mesas elegantemente dispuestas, camareros educados y cercanos. Un siglo de arte cantando y bailando.

Con la mirada abarco esos años de esplendor, de gente con arraigo, de reyes, artistas, políticos, escritores, poetas, deportistas, y gente anónima de aquí y de allá que salen siempre con un buen sabor en la boca. Pero, sobre todo, en el sentimiento, en el ritmo, en el corazón del flamenco, en el arte, en el duende, en el fandango, en la bulería, en el zapateado.
ver más