La Vuelta al Mundo en 80 días, 80 minutos de risas

Alberto Morate

Siempre me gustó que de un texto más o menos serio se sepa sacar todo el jugo y el juego de una representación alocada, divertida, que no da tregua y que, al mismo tiempo, mantiene la rigurosidad del texto y las escenas y los personajes y el intríngulis del argumento.
Cuando yo hacía eso con mis actores, en plan de broma, decíamos que estábamos destrozando la obra como es debido. Sin embargo, con La Vuelta al Mundo en 80 días, el famoso título de Julio Verne, la obra no se destroza, muy al contrario, gana en agilidad, en creatividad, en desparpajo, en humorismo, en divertimento bien hecho. ver más