¿FIN? o empezar de nuevo

Alberto Morate

El final de algo siempre es el inicio de otra cosa. Empezar de cero. A cada momento hay un final, un acabose, un término. Pero construimos sobre lo que ya teníamos, sobre lo que conocemos. ¿Y si hubiera un final auténtico? Es cierto que algo quedaría, suponemos. Y sobre esa base tendremos que hacernos de nuevo.

Esa es la premisa original de ¿FIN? de Nacho Redondo. Algo va a terminar, una relación, un periodo de tiempo que ya se ha hecho demasiado costumbrista, o violento, o lleno de desencuentros. Y el “fin” viene dado por otra circunstancia que nos sorprende de pleno. Un argumento en plan Saramago que lleva al límite a la pareja protagonista, hay que empezar de cero. Pero de cero rotundo. Como si no hubiera nadie más en el mundo entero. Entonces, ¿qué hacemos? ¿Seguimos como antes? ¿Cada uno coge un sendero? ¿Lo intentamos de nuevo?

El planteamiento es, además de creativo, tremendamente serio. Y, sin embargo, Nacho Redondo le sabe dar el toque irónico, incluso humorístico, pero incisivo y en el tono perfecto. Y, además, le incluye un tercer elemento, para que surja también el triángulo, los celos, la necesidad de comunicación, el deseo, las posibilidades siempre de volver a empezar de nuevo.

David Planell dirige este buen texto. Con naturalidad y pocos elementos. No hacen falta más. Solo los actores, que están espléndidos, el propio Nacho Redondo y una sutil y sensible Silvia Vacas, cómplices, rivales, naturales, cercanos, nuestros.

Y mención a Álex Martín, porque sin él, el comienzo sería otro, y el fin podría ser funesto, pero con él se eleva una nueva posibilidad, o ciento.

Y el final de la obra, será el inicio de nuevos acontecimientos. Saldremos a la calle y ¿seremos los únicos en ver esto?