Érase una vez… La Reina de las Nieves

Alberto Morate

 

Érase una vez un reino de hielo. Érase una vez un cuento de todos los tiempos. Érase una vez un teatro lleno. Érase una vez un espectáculo de música, luces, intérpretes, canciones, y una historia de codicia, de separaciones, de reencuentros, de sentimientos.

Érase un musical de gran producción para niños, jóvenes, adultos y abuelos. Érase un vestuario variado y un decorado de sugestiva grandeza y despliegue de medios.

Érase La Reina de las Nieves en el teatro de La Luz Philips Gran Vía. Érase una composición de Jaume Carreras que le da ritmo y emoción al cuento. Érase la dirección de Rafel Brunet que lo hace con acierto. Y los intérpretes muy jóvenes, pero expertos.

Quizás érase también que los micros estaban muy altos y a veces se distorsionaban las voces y los ecos. Érase que solventan bien las escenas de nieve y viento, aunque claro, sin llegar a extremos.

El caso es que, por una vez que se era, le dan categoría e importancia a un espectáculo de cuento.