Y las Nominadas son…

Alberto Morate

La industria del cine y el mundo cinematográfico desde dentro

Desde la visión de cuatro actrices Nominadas al prestigioso Premio Goya a la mejor interpretación femenina.

Con humor, un poco, y con canciones, bastantes, y con mucho acierto.

Cuatro historias que confluyen en una. En medio de todo ello, el depravado productor que pretende sacar tajada de todo y de todos, la homosexualidad, la rivalidad y la amistad entre colegas de profesión, el consumo de estupefacientes, la esperanza, las ilusiones, el maltrato físico y psicológico, la concienciación en el cambio climático y el peligro de que las abejas se exterminen, los medios de comunicación, el glamour,…

Puede parecer mucho, pero está todo tan bien tratado, tan elegantemente contado que apenas te das cuenta de ello, hasta que reflexionas y te dices, “qué verdades tan grandes”, aunque suenen a tópicos estos ejemplos.

Con el único acompañamiento de un piano que suena perfecto, bajo la delicada maestría de Dustin Calderón, los intérpretes, ellas y ellos, irán contándonos su historia o dialogando mientras cantan, con unas voces que suenan bien, (unos micros les hubiera dado más fuerza, creo) y un ritmo jocoso que envuelve el caramelo.

Quim Capdevila, con cuatro elementos escenográficos, pero con una buena materia prima, el elenco, desgrana la historia y nos la hace amena, cercana, divertida, emocional, clara.

Con guion colectivo de varios de sus integrantes, nos introducen en una pre-gala de los Goya, es decir, la noche anterior a la ceremonia, donde podemos comprobar que no todo son sonrisas, que hay sus más y sus menos, que impera la amistad, que lo que deben triunfar son los buenos sentimientos.

Laura Auzmendi, Verónica Benito, Natalia Pascual y Sara Lues, como las actrices Nominadas, nos tocan el corazón, cada una con su particular circunstancia, desgraciadamente unidas por el productor carente de escrúpulos, en la piel y el cuerpo de Francisco Javier Caparrós, odioso como debe de serlo.

Y, en contraposición, un Antoine, estilista y peluquero, Julio Figueroa, entrañable, encantador, emotivo y humano, para hacernos ver que el cine no todo es tan malo.

Pasamos casi dos horas de entretenido espectáculo, bien interpretado, ajustado en su crítica social, donde al final los ganadores del premio es todo el equipo del teatro Creare y nosotros, espectadores privilegiados.