Sara Baras, voces y versos

Alberto Morate

Sara Baras ha vuelto dando “Voces”, pero sin hacer aspavientos ni ser estridente. Al contrario, ha salido al escenario y en homenaje a unos cuantos maestros, ha sabido “distinguir las voces de los ecos” y nos ha dado un recital de poesía, de auténticos versos de baile y flamenco.

Sara Baras, con José Serrano, nos ha descrito el fuego, la sangre, la pena negra, los espejos. En Sara Baras hemos leído mariposas, la espuma del océano, el viento.

Los bailaores y músicos de Sara Baras son las voces que cantan y las voces que callan, y nosotros, privilegiados testigos, con nuestros aplausos hemos correspondido poniendo el acento.

Sara Baras es el poema entero. Es el luto, es el misterio, es el aliento. Es el corazón latiendo. Es el amor y el enfrentamiento entre hombre y mujer, es el universo pleno, es flamenco.

Es la guitarra rompiendo “las copas de la madrugada. Es inútil callarla. Es imposible callarla”. Es una letra bailando en un cuerpo bello, es un movimiento sísmico del corazón galopante a través del taconeo.

Son fuegos artificiales estallando en sonido, es una tormenta en el suelo.

Es una gota de agua erosionando el sentimiento. Es un meteorito cayendo. Es bailar en silencio, es el tiempo detenido en un momento.

Es el rayo que no cesa, un pañuelo en la mano, un romance épico. Un haz de luz directamente del cielo.

Es Antonio Gades, Camarón, Paco de Lucía, Enrique Morente, Antonio, Carmen Amaya, Moraíto,… puro flamenco.

Es el sol amaneciendo, es la fiesta de la emoción, y el susurro de mil bocas en busca de sus besos y sus deseos.

Sara Baras es el coraje, la rabia, el diálogo de los ayes y la alegría del reencuentro. Es la cultura del cante jondo cuando se reúnen en torno a las lágrimas negras del pueblo, el quejío de la soledad, el ritmo lento, el compás medido y devoto, hasta sacar el genio.

Es un monólogo de voces y cuerpos, es un homenaje a lo bello, es el sudor del esfuerzo.

Es la fiesta del toma que toma, de la voz ronca y la mirada limpia, de lo gitano y los ancestros. De lo terrenal y de lo etéreo, de la naturaleza protestando contra aquellos que la maltratan sin escrúpulos de por medio.

Sara Baras es la voz rota que, a veces, no sale del cuello. Los pies y las manos en la búsqueda de decir algo nuevo. La fuerza del flamenco.

Sara Baras y sus Voces son todo esto. Así lo siento. Así lo cuento.