Luis Enrique busca igualar a Pep; el Cholo superarse a sí mismo

Álvaro Díaz García

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Barça y Atlético de Madrid pelearán por completar el pleno de los equipos españoles en la ida de sus respectivas eliminatorias, tras las victorias de Real Madrid en Champions y del Athletic, Valencia, Sevilla y Villarreal en Europa League. Los culés, que quieren seguir dando pasos por el camino de la perfección, se las verán ante el siempre bienintencionado y desdichado Arsenal, mientras que los rojiblancos parten como favoritos ante el equipo que le lucha, y parece le arrebata, al Ajax la hegemonía en Holanda: el PSV. Los otros dos cruces son el a priori espectacular Bayern-Juve y el Dinamo de Kiev contra el Manchester City. Hablemos un poquito más en profundidad de cada uno de ellos.

Arsenal-Barça (Martes, 20:45 horas): Diez años dan para hacer muchas cosas. Piensen, en su propia vida, en los cambios que vivieron desde, por ejemplo, de los 8 a las 18 años. O desde ese comienzo de la mayoría de edad hasta los 28. Estudios, trabajo, quizá casa, niños, la hora de llegada por la noche, las responsabilidades, la madurez…El 18 de mayo de 2006, los blaugrana levantaban en París la segunda Copa de Europa de su historia y lo hacían precisamente frente al Arsenal. Los Rijkaard, Ronaldinho, Eto’o o Deco empezaban a escribir la historia del Barça moderno, ese que precedió al del revolucionario Guardiola, que terminó de crear un bloque que parecía insuperable. Y a día de hoy aún lo es, si bien hay alguien que aspira a igualar la proeza, a darle una vuelta de tuerca a la obra: el Barcelona de Luis Enrique.

Si el año pasado los catalanes se quedaron a un solo título del sextete sí conseguido en 2009, en 2016 el asturiano podría ganar dos Ligas de Campeones, las mismas que ganó Pep en cuatro temporadas. La primera estación es Londres, ante un Arsenal que va de más a menos en la Premier y que en la Champions se clasificó a última hora. El inagotable Wenger sigue cultivando el estilo de juego combinativo, jugadores jóvenes y poca contundencia. Justo lo que les sobra a la MSN, ya sea junta o si se hacen solos. Cualquiera de las dos fórmulas debería valerle a un Barça que toca la Liga española con los dedos después de los tropiezos de Madrid y Atleti, por lo que puede volcarse totalmente en no tener ningún susto en la Liga de Campeones. Si los gunners acertasen con un cañonazo, Luis Enrique activaría la bomba atómica. Seguramente con el avance de infantería, línea a línea, les será suficiente.

Juventus – Bayern (Martes, 20:45 horas): Junto al PSG-Chelsea y Arsenal-Barça, está en el podio de los enfrentamientos estrellas (el orden a gusto del consumidor) de estos octavos de final de la Liga de Campeones. Por un lado aparece el indiscutible dominador del fútbol italiano y actual subcampeón de la competición; por otro, el emperador entre los equipos teutones, uno de los grandes favoritos un año al título un año más.

Los mitos no se crean de la nada y, ciertamente, son muros difíciles de derribar. A la Vecchia Signora hay que atribuirle un porcentaje importante de mérito en aquello de lo poco divertido que es siempre vérselas con un club transalpino, en especial en los últimos tiempos y con la crisis del Calcio en general. Los de Piamonte, eso sí, están un escalón por debajo de la pasada temporada -no tienen a Tévez ni a Pirlo, Morata está peor y mitos como Buffon son un año mayores, aunque batirlos no será sencillo. Tes años son los que llevan sin perder los bianconeros en Delle Alpi en competición europea, si bien su verdugo entonces fue el propio Bayern de Munich. Mandzukic, el Diego Costa de los Balcanes, se las verá contra sus ex, con quien tuvo una mala ruptura, personalizada especialmente en Guardiola. Y cuando sales mal de una relación, lo más probable es que en el reencuentro tengas de hacer daño. Para no dejar de verlo.

Dinamo de Kiev – Manchester City (miércoles, 20:45 horas): Seguramente esta frase encontraría gran quórum en el mundo del fútbol: el Manchester City tiene plantilla y presupuesto para estar, como poco, en los cuartos de final de la Champions. Pues bien, eso es algo que nunca ha llegado a pasar, ni con jeque mediante. Otros años podría esgrimir en su defensa el siguiente argumento: “No, es que nos han tocado grupos difíciles, que nos han hecho ser segundos y tener cruces muy difíciles” -los dos últimos años les ha tocado, y eliminado, el FC Barcelona.

Vale. Esta vez, pese a tener una fase clasificatoria muy complicada (Juventus, Sevilla y Borussia Mönchengladbach), los de Pellegrini han sido primeros; además, el sorteo les ha brindado una de las, teóricamente, peritas más dulces que quedaban. Así que los aficionados citizens pensarán con razón que esta vez sí o sí tiene que ser. Por si no fuera poca motivación, el entrenador argentino tiene su oportunidad para reivindicarse antes de irse, pudiendo poner si pasa la eliminatoria que habrá jugado los cuartos de final de la mejor competición de clubes con tres equipos (Villarreal, Málaga y el propio City). Al mismo tiempo, la llegada de Guardiola el próximo verano y una posible reestructuración de la plantilla dejaría para alguno de sus jugadores el último chance con el City. Si las estrellas de Manchester rinden como deben, ni el frío ucranio debe pararlos, claro favorito en la eliminatoria.

PSV – Atlético de Madrid (miércoles, 20:45 horas): A trancas y a barrancas, sin brillo pero con sobriedad y con el cholismo por bandera, los rojiblancos aspiran partido a partido a todo en esta Champions. El azar, que fue benevolente con los madrileños en la fase de grupos, lo volvió a ser en octavos, citándolos con el PSV. Si bien los colchoneros son favoritos, no sería raro verles pasar por poco margen, sobre todo por los pocos goles que marcan los de la Ribera del Manzanares. Tampoco convendría que el Atleti olvidase lo mal que lo pasó la temporada anterior contra el Bayer Leverkusen, del que se hablaba en términos relativamente parecidos a como ahora con los holandeses.

Determinante puede ser la baja de Carrasco, el hombre más desequilibrante del equipo español, que fiará su peligro ofensivo a Griezmann. Si no pierden en Eindhoven y marcan, sabiendo de su fortaleza defensiva, parece difícil que puedan caer. Si no lo hace, romperá la racha que dice que el Atlético de Madrid pierde siempre contra los holandeses en eliminatoria directa. Sería otra barrera tirada por el Cholo, que metería a su equipo en cuartos por tercera vez consecutiva. Y a partir de ahí, ya sabemos que los rojiblancos son capaces de todo.