Tres

Alberto Morate

tres

 

En Tres se va desencadenando, conflicto tras conflicto, una historia de amistad, de objetivos comunes, de envidias, de críticas, de batallas perdidas pero de guerras ganadas, de sentimientos encontrados después de haberlos perdido, de sensibilidades maternales, de recuerdos adolescentes, de frustraciones personales y hasta de celos corporales y profesionales.

Juan Carlos Rubio estructura un guion solvente, cargado de pequeñas sorpresas, real y cercano, aunque lo que plantee (que tres mujeres quieran tener un hijo cada una pero del mismo padre), sin ser del todo absurdo, sea, como mínimo, algo extravagante. La acción comienza con un reencuentro forzado por una de las tres, y lo que se dice de forma jocosa, casual, se convierte en un reto, en una especie de apuesta, en un objetivo totalmente serio y creíble. El autor, de forma natural y muy sencilla, hilvana un hecho con otro, lo enreda, lo ironiza y con una excelente carga de humor va soltando bombas sociales, perlas verbales, verborrea imparable, mientras perfila el carácter de cada una de las protagonistas, y las hace terriblemente humanas, femeninas, sensuales.

Y las actrices bordan su cometido. Eva Higueras, sensible, algo pacata, tierna, pero que demuestra que tiene iniciativas y no siempre va a ser, simplemente, la tercera. Natalie Pinot, triunfadora y chabacana, pero sin darse aires de superioridad, espléndida, líder, segura. Carmen Mayordomo, incisiva, realista, independiente, fuerte. Cada una de ellas le da el matiz apropiado, el pulso vital necesario, la frescura del buen hacer. José Sospedra mantiene el tipo ante tanta efusividad; su personaje, como no podía ser de otra forma, equilibra el torbellino de estas mujeres ilusionadas, que han encontrado en su objetivo un aliciente para seguir viviendo alegres y guerreras.

Quino Falero tiene experiencia en la dirección de comedias actuales, de buenas actrices y de argumentos con enjundia textual. Da ritmo a la escena, apenas nos deja descansar sobre a quién debemos dirigir la atención.

En conjunto, pues, una más que recomendable función para que el público acuda, al menos de tres en tres, a pasar un buen rato de teatro.