Mi Lorca, nuestro Lorca

Alberto Morate

Se presentó el miércoles 18 de junio en la Sala Tarambana, el mismo día que jugaba la famosa selección de fútbol española en el Mundial de Brasil, un nuevo espectáculo de la compañía Compañeros del Alma, con el sugerente título de Mi Lorca. Compañeros del Alma comenzó su andadura en el año 2.010 con motivo del centenario del nacimiento de Miguel Hernández, insigne poeta de Orihuela, al que se le dedicaron cientos de homenajes, pero que esta compañía vio con una mirada especial, de atrás para adelante, con recitadores y músicos dando la palabra a los versos del poeta pastor.

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Después dedicaron un segundo montaje a Tres Poetas Fundamentales de la Poesía Hispanoamericana: Pablo Neruda, César Vallejo y Ernesto Cardenal. Los versos de los tres y las canciones de nuestra memoria sonaron en forma de tertulia parisina.

Ahora le tocaba el turno a Lorca. Nuestro poeta. Poeta maldito. Poeta venerado. Poeta ensalzado, poeta vilipendiado. Poeta asesinado, poeta nunca muerto. Poeta y dramaturgo, músico y pintor.

Siguiendo la misma estructura y esencia de los montajes anteriores, los recitadores de la compañía, Luis Martínez, Ana Herrera, Cristina Subirats y Moisés Ruano y un servidor también como codirectores, nos trasladan, entre canción y canción de Sergio Torres, Rocío González Santorio y Ángel Martínez, más que a la vida y muerte del poeta, a sus sentimientos, a sus emociones, a sus miedos, a sus ausencias, a sus soledades, a sus dramas, a su música, a su arte, a su duende, a sus pasiones, a sus penas, y las hacen suyas y, por ende, nuestras, y, por tanto, de todos.

Mi Lorca es el Lorca del pueblo, de la memoria colectiva, el Lorca de las canciones populares, el Lorca de los gitanos, de los negros de Wall Street, de los homosexuales del East River, de la Guardia Civil y de Doña Rosita, la soltera, de la tragedia rural, del llanto por Ignacio Sánchez Mejías, del poeta que vaga perdido y solo por Nueva York y se reencuentra consigo mismo en Cuba o en Argentina.

Mi Lorca es el público que asistió a la representación un día aciago de fútbol patrio. Mi Lorca nos hizo compañía del alma. Mi Lorca siempre nos recordará, ¿qué cantan los poetas andaluces de ahora?

Presiento un amigo que no conocí pero al que me acerco cada vez que oigo recitar sus versos.